Lo que hace unas semanas era una ilusión, ahora es una realidad. España jugará la final del Mundial 2026 contra Argentina el próximo domingo 19 de julio, y lo hará confirmando una de las grandes intuiciones de la afición española antes del torneo: que la Selección estaba preparada para llegar hasta el último partido. Según el estudio que realizamos en Mega Casino antes del inicio del campeonato, el 70,3% de los aficionados españoles creía que España alcanzaría la final del Mundial, un dato que reflejaba ya entonces un fuerte clima de confianza en torno al equipo nacional.
El optimismo no se quedaba solo en llegar lejos. El mismo estudio propio situaba a España como la principal favorita para ganar el torneo: el 62,5% de los encuestados apostaba por la Selección como campeona del mundo, muy por delante de otras candidatas como Francia, que concentraba un 14% de las menciones y que cayó por 2-0 en las semifinales frente al combinado de Luis de la Fuente.
Ahora, con la Argentina de Leo Messi como último obstáculo, aquellos datos cobran una nueva dimensión. La encuesta no solo medía expectativas deportivas, sino también un estado de ánimo colectivo con el regreso de una afición convencida de que España podía volver a competir por todo, como ya se mostró con el título de la Eurocopa en 2024.
De la prudencia a la euforia
Antes de que empezara el Mundial, buena parte del discurso alrededor de la Selección estaba marcado por una mezcla de prudencia e ilusión. Sin embargo, los datos que pudimos recopilar en Mega Casino mostraban que la confianza de los aficionados era mucho más alta de lo que podía parecer.

Mientras que 7 de cada 10 encuestados veían a España en la final, solo un 15,7% creía que la Selección se quedaría en semifinales. Las opciones de caer antes tenían un peso todavía menor, y es que solo un 6,9% contemplaba una eliminación en cuartos y otro 6,9% pensaba que el recorrido terminaría en octavos.
La clasificación para la final confirma, por tanto, que la afición española había proyectado desde el inicio un escenario de máxima ambición. No se trataba únicamente de confiar en un buen papel, sino de imaginar a España peleando de nuevo por el título mundial.
Una final con carga emocional y generacional
La final ante Argentina añade además una dimensión especialmente atractiva al desenlace del torneo. España buscará su segundo Mundial frente a la vigente campeona, en un duelo que enfrenta dos maneras de entender el fútbol y dos relatos con una enorme fuerza mediática.
Por un lado, una Selección española que ha ido consolidando su candidatura partido a partido y que llega al último encuentro con una afición completamente movilizada. Por otro lado, una Argentina que defiende la corona y que vuelve a situarse en el centro del escenario mundial tras un torneo marcado por las remontadas épicas en la fase eliminatoria.
El resultado del domingo decidirá al campeón, pero la final ya ha confirmado algo que el estudio de nuestro casino anticipó antes de que rodara el balón: la afición española había recuperado la fe en su Selección.
Con el país pendiente del desenlace del torneo en Nueva York, la encuesta adquiere ahora una lectura diferente. Ya no habla solo de expectativas, sino de cómo la afición fue capaz de anticipar uno de los grandes relatos del Mundial: el regreso de España a una final tras 16 años de espera.






