Novak Djokovic lleva dos años con la misma cuenta pendiente, la búsqueda del Grand Slam número 25. El serbio consiguió su título 24 en el US Open de 2024. Desde entonces, Jannik Sinner y Carlos Alcaraz se han repartido los 4 grandes títulos de la temporada con la excepción del último Roland Garros, que fue a manos de Alexander Zverev. Wimbledon 2026 se presenta como la oportunidad más clara que ha tenido el serbio en mucho tiempo para conseguir el ansiado 25º Grand Slam. Y es que la hierba londinense sigue siendo, a sus 39 años, la superficie donde mejor encaja lo que le queda de tenis. En Mega Casino seguiremos cada partido con la misma atención de siempre.
Un año complicado tras Australia
La temporada 2026 no ha sido fácil para Djokovic. Llegó a Roland Garros arrastrando tres meses de baja por una lesión en el hombro, y en París se vio ante la que debería haber sido una oportunidad de oro: sin Alcaraz, lesionado, y con Sinner cayendo en segunda ronda ante el argentino Cerúndolo con evidentes problemas físicos cuando tenía el partido prácticamente en la mano. No obstante, el serbio cayó en tercera ronda ante el brasileño João Fonseca, tras ir ganando 2-0 y se le escapó una buena oportunidad, pese a que la tierra batida es, claramente, la peor superficie para conseguir su objetivo.
Él mismo fue claro en la rueda de prensa posterior: “Me quedé sin energía”. Y en Wimbledon del año pasado, cuando Sinner le eliminó en semifinales con un 6-3, 6-3 y 6-4 casi sin margen, no escondió la frustración, conocedor de lo difícil de volver a ganar un Grand Slam al tener que ganar, casi con toda seguridad, a Sinner y Alcaraz por el camino. En el Open de Australia consiguió batir al italiano en un épico partido de 5 sets en semifinales, pero no pudo con Alcaraz en la final, que se convertía en el tenista más joven de la historia en conseguir ganar los 4 Grand Slam.
Wimbledon aparece como la mejor oportunidad
Desde 2017 no ha caído antes de cuartos de final en el All England Club. Entre 2021 y 2025, solo se perdió una final. Y acumula siete títulos en la hierba de Wimbledon: 2011, 2014, 2015, 2018, 2019, 2021 y 2022. Hay jugadores que dominan una superficie, pero Djokovic ha convertido Wimbledon en algo más cercano a un territorio propio.
La hierba es una superficie diferente. Los puntos son más cortos, hay menos carreras laterales, y el saque bien ejecutado puede resolver juegos enteros. Todo eso beneficia a Djokovic, que no necesita moverse como hace diez años si sigue golpeando mejor que el 95% del circuito desde el primer impacto. Además, no hay tantos jugadores con un juego sólido en hierba, al ser una superficie de un mes de duración en el calendario de la temporada y la propia complejidad de la misma.
Además, la baja de Alcaraz abre un hueco más en el cuadro. Sí, hay un nombre que aparece en cualquier conversación sobre Wimbledon 2026: Jannik Sinner. El italiano es el número uno del mundo, el defensor del título y el favorito claro del torneo. Djokovic ya sabe lo que es perder contra él en la hierba londinense tras la mencionada derrota de las semifinales de 2025. Pero si Djokovic llega a las rondas decisivas con buen nivel y sin contratiempos físicos ni un desgaste demasiado grande, el hipotético partido contra Sinner puede ser más abierto de lo que se puede creer en un principio.
Federer y la octava copa
El 25º Grand Slam no es el único objetivo en juego. Un título en Wimbledon sería también la octava copa de Djokovic en el All England Club, lo que le permitiría igualar a Roger Federer como el jugador con más títulos individuales en la historia del torneo. Federer ganó ocho entre 2003 y 2017. Djokovic lleva siete, tras las finales perdidas en 2023 y 2024 con Carlos Alcaraz.
¿Y otras alternativas?
Más allá de Sinner, hay nombres que encajan especialmente bien en hierba y que pueden ser un problema en cualquier ronda para Novak Djokovic. Alexander Zverev llega como campeón de Roland Garros, pero la hierba nunca ha sido su superficie y sus resultados en Wimbledon no acompañan el nivel que muestra en arcilla.
Ben Shelton es un caso distinto: su saque, uno de los más potentes del circuito, puede ser devastador sobre césped y viene de ganar el torneo de Stuttgart con buenas sensaciones. Taylor Fritz también encaja bien en esta superficie y tiene el juego para hacer daño en rondas avanzadas, acumulando finales consecutivas en los torneos previos de Stuttgart y Halle y habiendo alcanzado las semifinales la pasada temporada.
La vuelta de Serena Williams, gran aliciente para el torneo femenino
Si en el cuadro masculino la gran historia es Djokovic y su posible 25º Grand Slam, en el femenino hay un acontecimiento que lo eclipsa casi todo: Serena Williams vuelve a Wimbledon con 44 años. El torneo británico le concedió una wildcard para el cuadro principal femenino, su primera participación desde el US Open de 2022, en lo que parecía ser su retirada no anunciada del tenis. La estadounidense vuelve al torneo donde más veces ha ganado: siete títulos en Wimbledon, en 2002, 2003, 2009, 2010, 2012, 2015 y 2016. Además, también jugará el torneo de dobles junto a su hermana Venus, con quien suman 14 títulos de Grand Slam en esa modalidad.
Sabalenka llega como número uno del mundo y Swiatek como otra de las grandes favoritas, tras su inesperado triunfo en 2025. La campeona de Roland Garros, Mirra Andreeva, puede ser otra favorita, como Elena Rybakina o Amanda Anisimova. El cuadro femenino está muy abierto y la participación de Serena Williams añade un poco más de picante a la competición.






