La historia de España en las citas mundialistas tiene luces y sombras. Antes del título de 2010, y también después, hay varias participaciones donde el combinado nacional nunca llegó a asentarse. Torneos donde faltó continuidad, claridad o simplemente nivel competitivo. En Mega Casino destacamos estos 5 fracasos, en orden cronológico.
Chile 1962
España llegó a la edición de Chile 1962 con nombres importantes en la plantilla como Luis Suárez, Paco Gento o nacionalizados como Alfredo Di Stéfano (aunque no pudo jugar por lesión), Ferenc Puskás, José Santamaría o Elogio Martínez. Había una cierta expectativa por el nivel de la plantilla, pero el torneo se le hizo corto y España no pasó de la fase de grupos.
Quedó encuadrada en un grupo exigente con Brasil, Checoslovaquia y México. España ganó a México (1-0), pero perdió contra Brasil (2-1) y Checoslovaquia (1-0), lo que acabó con la selección nacional volviendo a casa antes de tiempo.
Francia 1998
España llegó a la cita disputada en Francia en 1998 con una generación llamativa y muy buenas sensaciones tras la fase de clasificación. Nombres como Fernando Hierro o Luis Enrique daban forma a un equipo competitivo que quería soñar con llegar a las rondas finales. Sin embargo, el combinado nacional no pasó de la fase de grupos.
España cayó 3-2 contra Nigeria en un partido caótico y fue goleada por Bulgaria (6-1). El empate a 0 contra Paraguay fue el único punto que sumó el equipo dirigido por Javier Clemente en el campeonato que acabaría llevándose la anfitriona.
Alemania 2006
En esta ocasión, el final fue distinto por cómo fue avanzando el campeonato. La España de Luis Aragonés arrasó en la fase de grupos frente a Ucrania (4-0), Túnez (3-1) y Arabia Saudí (1-0), con jugadores como David Villa, Fernando Torres o Xavi Hernández en buen momento.
Sin embargo, los cruces de octavos no ayudaron. Francia, segunda de grupo y con malas sensaciones, fue el rival del combinado español y allí quedaron las opciones de España en el campeonato. David Villa adelantó a la selección nacional, pero Francia reaccionó. Un emergente Frank Ribéry empató antes del descanso y, ya en la segunda parte, España fue perdiendo peso en el partido hasta que Vieira y Zidane cerraron el 3-1. Una eliminación que dejó muy mal sabor de boca antes de una época legendaria encadenando 2 Eurocopas (Austria y Suiza 2008 y Polonia y Ucrania 2012) y un Mundial (Sudáfrica 2010).
Brasil 2014
Tras el triunfo en Sudáfrica, España llegaba a Brasil 2014 como la vigente campeona del mundo y Europa. Sin embargo, ya había ciertos visos de desgaste y lo que sucedió en tierras brasileñas fue la confirmación del final del mejor ciclo de la historia de España.
El debut contra Países Bajos fue un golpe directo, con una contundente derrota (5-1), con un equipo superado en todas las fases del juego. En el segundo partido, Chile volvió a imponerse (2-0) y dejó a España eliminada tras solo dos encuentros. La victoria final contra Australia (3-0) no cambió nada, siendo más bien la despedida de una generación inolvidable.
Qatar 2022
Tras el desastre de Rusia 2018 con la delirante actuación de Luis Rubiales que, a pocos días del campeonato, destituyó al entonces seleccionador nacional, Julen Lopetegui, y que acabó con España cayendo en octavos frente a la anfitriona Rusia en los penaltis, el torneo de Qatar llegaba con cierto aire ilusionante tras el buen ciclo con Luis Enrique al mando.
España venía de caer el verano anterior en las semifinales de la Eurocopa frente a la posteriormente campeona Italia en los penaltis. Y el inicio en Qatar fue difícil de mejorar, con un contundente 7-0 ante Costa Rica que colocó al equipo como uno de los más atractivos del torneo.
No obstante, a partir de ese momento, todo cambió. El empate ante Alemania (1-1) era entendible, pero la derrota en la última jornada frente a Japón (2-1) dejó dudas antes de los cruces de octavos de final.
Marruecos fue el verdugo de la España de Luis Enrique, en un partido marcado por el monopolio de la posesión por parte del combinado español y la falta de profundidad en el uso de la misma. Los 120 minutos de juego entre tiempo reglamentario y prórroga terminaron sin goles, y en la tanda de penaltis, España no marcó ninguno de sus lanzamientos. La destacada actuación del portero marroquí, Yassine Bounou, y el acierto de los lanzadores de la selección del norte de África volvieron a mandar a España a casa antes de tiempo, sumando 3 citas mundialistas consecutivas sin pasar una ronda eliminatoria.





