Cuando un equipo levante la copa de campeón del mundo el próximo 19 de julio en Nueva York, los 26 jugadores de la plantilla no van a recibir un cheque de la FIFA al día siguiente, aunque una buena prima se va a llevar de manera segura cada futbolista.
España llega al Mundial de 2026 como campeona de Europa y una de las grandes favoritas al título. Pero mientras la selección prepara sus primeros partidos en suelo americano, sus protagonistas han dejado atrás sus lujosas mansiones por unas semanas.
Un Mundial de fútbol no es solo el torneo más grande del planeta, sino que también lo es desde el punto de vista de las apuestas deportivas, uno de los escenarios más volátiles en los que nos encontramos en los torneos de selecciones.
Ganar un anillo de la NBA es lo máximo que se puede conseguir en el baloncesto. Pero hay jugadores que también se han coronado fuera de las pistas por sus relaciones sentimentales.
El Mundial de fútbol no es solo el evento deportivo más seguido del planeta, sino que también es uno de los negocios más rentables de la historia del deporte. Detrás de cada gol, cada entrada al estadio y cada retransmisión televisiva hay muchos millones de euros moviéndose a gran velocidad.
Arsenal y Paris Saint-Germain tienen en su mano la posibilidad de elevar su temporada a un nivel superior. Ingleses y franceses llegan tras una campaña sensacional, conquistando sus respectivas ligas. Ganar la UEFA Champions League sería el broche perfecto para convertir el curso futbolístico en legendario.