La Europa League, antes conocida como Copa de la UEFA, ha sido durante años terreno fértil para los equipos españoles. Equipos que han sabido competir en un formato muy concreto contra rivales de potencial similar, lejos de los transatlánticos que dominan la Champions League.
Las semifinales de Champions son, evidentemente, un momento clave de la temporada. No hay rivales menores ni casualidades: los 4 equipos han hecho méritos para jugar la final y el premio es demasiado importante para no dejarlo todo en el campo.
A lo largo de la historia son muchos los casos de jugadores que deciden poner punto y final a sus carreras como futbolistas en una gran cita internacional a nivel de selecciones.
Desde que en 2009 se cambió de fecha y superficie el torneo, Madrid es uno de los torneos Masters 1000 que sirven de preparación para Roland Garros. Solo tres tenistas han conseguido unir ambos títulos en la misma temporada.
Hay futbolistas que construyen su carrera fin de semana a fin de semana, y otros que hacen lo propio en los torneos por selecciones. Son esos jugadores que vemos durante el verano vistiendo la camiseta de su selección nacional y parecen estrellas mundiales, mientras que durante la temporada nunca alcanzan ese nivel con sus equipos.
Atlético de Madrid y Real Sociedad vuelven a encontrarse en una final de Copa del Rey casi 40 años después. En 1987, los donostiarras se llevaron la final en los penaltis.