No existe ninguna tarifa oficial que establezca cuánto debe cobrar un futbolista por cada gol que mete. Ni la FIFA, ni la UEFA, ni La Liga fijan un precio por anotación. Lo que existe es un laberinto de contratos individuales, cláusulas variables, primas colectivas y bonus escalonados que hacen que dos delanteros que terminan la temporada con los mismos goles puedan haber cobrado cantidades completamente distintas.
El US Open es, desde hace años, el evento deportivo que más dinero genera en el tenis, y en la edición de 2026 ha roto todos sus propios récords. Pero la bolsa de premios, que ya supera los 100 millones de dólares, es solo la parte más visible de un negocio bastante más grande.
El US Open 2026, que se juega del 30 de agosto al 13 de septiembre en Flushing Meadows, puede cerrar una temporada histórica, y es que si gana alguien distinto a Alcaraz y Zverev, que se repartieron dos de los primeros Grand Slams del año (Sinner es el tercero, pero no participa por lesión), 2026 habrá tenido cuatro campeones diferentes en cuatro torneos.
Un estadio de fútbol ya no es solo un sitio donde ver un partido. Hace tiempo que los grandes recintos compiten en otra liga, la del lujo, la experiencia y el negocio. Hay estadios donde ver un partido cuesta más que un vuelo en primera clase.
Transfermarkt lleva registrando los valores de mercado de los jugadores desde inicios del siglo XXI. Dos décadas de datos y valores que permiten hacer un ejercicio muy interesante: ¿cuál es el once más valioso que se podría construir cogiendo a cada jugador en el pico de su carrera en La Liga? ¿Y cómo se compara ese once histórico con el que podría alinearse hoy en día?
El mercado de verano de La Liga no termina hasta el 1 de septiembre y todavía hay operaciones importantes por cerrarse, pero mientras llega la fecha con más incorporaciones, hay cinco caras nuevas que ya son oficiales y que merecen atención desde el primer día de la temporada.