El fútbol de élite combina fama, dinero y una vida que, fuera de los entrenamientos y los partidos, transcurre en un mundo donde no siempre se toman las mejores decisiones. Una de las más recurrentes, y de las que más titulares ha generado a lo largo de las décadas, es la de ponerse al volante después de beber alcohol. La lista de futbolistas que han terminado frente a un alcoholímetro o ante un juez por este motivo es más larga de lo que parece, y no distingue entre épocas ni entre categorías.
Estos son cinco casos muy conocidos, pero la lista no acaba aquí. La repasamos en Mega Casino.
Raúl Asencio
Es el caso más reciente. El central del Real Madrid fue detenido en San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria, después de dar 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en un control de tráfico el pasado mes de agosto. El límite legal está en 0,25. Es decir, casi cuadruplicaba la tasa permitida.
Asencio reconoció los hechos en un juicio y aceptó la condena de 14.400 euros de multa y ocho meses sin permiso de conducir. El caso tuvo más recorrido mediático de lo habitual porque, además, estaba lesionado mientras el equipo merengue estaba realizando la pretemporada.
Hugo Lloris
La del portero francés es, probablemente, la historia con mayor contraste entre el momento de gloria y el momento de la caída. Hugo Lloris levantó la Copa del Mundo con Francia en julio de 2018, como capitán del equipo. Cuarenta días después, la Policía Metropolitana de Londres le detuvo de madrugada en el barrio de Belgravia.
Los agentes observaron una conducción errática, encontraron vómito en el interior del vehículo y el futbolista reconoció ante el juez que conducía por encima del límite legal. Se declaró culpable y la condena fue de 50.000 libras de multa y 20 meses sin permiso de conducir. El Tottenham, además, le impuso una sanción económica equivalente a dos semanas de sueldo.
Wayne Rooney
En septiembre de 2017, Wayne Rooney fue detenido en Cheshire por conducir bajo los efectos del alcohol. El delantero había anunciado un mes antes su retirada de la selección inglesa tras 119 partidos y 53 goles. Estaba en pleno regreso al Everton, el club donde se formó, para cerrar su extensa y brillante carrera.
Rooney se declaró culpable y recibió dos años sin permiso de conducir y 100 horas de trabajos comunitarios. Además, el Everton le impuso una fuerte sanción económica.
Marcos Alonso
El caso de Marcos Alonso es el más grave de esta lista y el que tiene consecuencias que van mucho más allá de una multa o una retirada temporal del carnet. En mayo de 2011, el defensa sufrió un accidente en Madrid en el que murió una joven de 19 años. Alonso circulaba a 112,8 kilómetros por hora en una zona limitada a 50. La prueba de alcoholemia dio 0,45 miligramos por litro de aire espirado.
Se enfrentaba inicialmente a una petición de cuatro años de prisión por homicidio imprudente, conducción temeraria y un delito contra la seguridad vial. Sin embargo, el caso concluyó con una multa de 61.000 euros y la retirada del permiso de conducir durante algo más de tres años, y la sentencia generó debate por la distancia entre los cargos iniciales y la condena final.
Guti
José María Gutiérrez, Guti, pasó dieciséis años en el Real Madrid y es uno de los jugadores más queridos por la afición merengue. Cerró su carrera como jugador en Turquía, en el Besiktas, y fue allí donde protagonizó uno de los episodios más sonados de este tipo.
Y es que Guti sufrió un accidente en Estambul después de circular por el carril contrario y chocar contra un autobús. Según la información publicada en su momento, el futbolista quintuplicaba la tasa permitida. El accidente tuvo amplia repercusión en los medios españoles y turcos, y marcó el tramo final de su carrera como jugador activo.
A diferencia de otros casos de esta lista, el de Guti no terminó con una condena judicial, pero el episodio quedó registrado en la hemeroteca como uno de los más llamativos por la identidad del protagonista y las circunstancias del accidente.






